La mejor Guía de Zapatillas Running

La mejor zapatilla no es la más cara sino la más adecuada

El calzado con el que corres es algo muy personal que eliges siguiendo una serie de criterios, como el tipo de pisada o nuestro sexo, o si es para trail o asfalto, pero a veces también nos cegamos por la publicidad y las modas y no elegimos la zapatilla más adecuada a nuestras necesidades. A veces lo resumimos en algo tan simple como “cuanto más cara, mejor”.

Sí y no. Es cierto que una zapatilla más cara estará hecha con los mejores materiales posibles y la mejor tecnología aplicada, además de todas las pruebas y prototipos que hayan podido desarrollar hasta llegar al modelo en cuestión, pero antes de gastarte una fortuna en una zapatilla, ten en cuenta cómo eres y para qué la quieres. Eso es lo más importante a la hora de elegir la zapatilla correcta. Dime cómo corres y te diré qué calzado necesitas, independientemente de su aspecto y sobre todo, de su precio. Eso sí, las zapatillas de running son caras por toda la tecnología y materiales que hay detrás de su fabricación, pero, comparado con cualquier otro deporte, es de los que resultan menos caros.

Actualmente la marcas crean diferentes modelos en función de las necesidades que pueda tener un corredor, mayor flexibilidad vs estabilidad o amortiguación vs respuesta. El error, en cualquier caso, está en no saber cuáles son nuestras necesidades reales en función de nuestras características y tipos de entrenamiento que vamos a realizar.

Es curioso, pero en el mundo de las zapatillas de running sucede lo contrario que en otros deportes: a medida que un corredor va cogiendo experiencia y técnica puede correr con un calzado con menos protección y menos tecnologías que un corredor que se inicia, por lo tanto menos caro.

Hay que tener en cuenta también que los corredores populares o noveles normalmente necesitarán más tecnología de amortiguación, estabilidad y ajuste que un atleta profesional. Pero también es verdad que las zapatillas más caras suelen ser más resistentes y por tanto durar más, con lo que en el running se da, más que en ningún otro deporte, lo de “lo barato sale caro”. Ningún corredor veterano escatima a la hora de comprar zapatillas y en un corredor novato es esencial que el calzado sea de la máxima calidad para evitar lesiones.

Otro tema son las zapatillas pensadas para un Pro con una tecnología que busca, por ejemplo, ligereza y la máxima propulsión con una placa de carbono. Esos modelos son caros pero también inadecuados para un corredor popular o para uno que se inicia en el running y que, al menos de momento, no puede correr tan rápido como para sacarles partido. Las zapatillas profesionales son para profesionales, pero tampoco te vas a lesionar por llevar un calzado demasiado bueno, lo que sí es que a lo mejor no necesitabas haberte gastado tanto dinero. O no todavía, que nunca se sabe a dónde llegarás con tu afición.

Ya adelantamos hace unos meses las zapatillas que iban a triunfar este año: hay de todas las marcas, y todas son buenas. No todas tienen el mismo precio, pero todas ellas son de muy buena calidad, fabricadas con los últimos avances tecnológicos y tras infinidad de estudios morfológicos y biomecánicos de la pisada. Siempre hay una para un tipo de corredor, para cada situación.

Cuando acabe la cuarentena, muchos vamos a salir disparados a entrenar y seguramente, para compensar por las rutinas perdidas y los kilómetros que nos ha robado el maldito coronavirus, nos regalemos a nosotros mismos un nuevo par de zapatillas. Yo, desde luego, pienso hacerlo, y desde el confinamiento, solo pensar en eso me hace sentir un poco más feliz, soñar con el primer día que permitan salir a la calle a correr. Cuando sea, lo disfrutaremos a lo grande.

Principales categorías en las que podemos situar una zapatilla para correr.

Marca

La primera clasificación que hacemos es la marca de la zapatilla, aunque realmente lo hacemos por organización. La marca no es importante a la hora de comprar unas zapatillas para correr, aunque no es raro encontrar a gente que dice: «Yo sólo me compro Asics» o… «Adidas y Nike nunca te compres». No es más que un mito.

Lo cierto es que cada una de las marcas top suele tener un amplio ramillete de zapatillas que hace que haya un modelo adecuado para cada tipo de corredor. Pero los corredores somos así, nos va mal una vez con una marca y la descartamos para siempre. Nos va bien con otra y la amamos hasta el fin de los días. Lo mejor es dejar de pensar así porque se nos abre todo un mundo de posibilidades.

Género

El siguiente paso lógico es clasificar las zapatillas por sexo: zapatillas para hombre o zapatillas para mujer. Hay casos puntuales en los que las zapatillas son unisex, es decir, que el modelo es idéntico para hombre y mujer y la marca hace tallas desde la 35 aproximadamente hasta la 49.

Cuando el mismo modelo se fabrica con versiones para hombre y para mujer diferenciadas, no sólo difiere el rango de tallas, sino también la zapatilla. El caso más normal es que cambie poco y sólo se retoque la horma de la zapatilla (más estrecha para mujeres) y ligeramente la mediasuela, pero hay modelos como la Adidas Supernova Glide Boost 7 en el que modelo para chicas está muy cambiado y adaptado para el pie de la corredora femenina.

Así que, aunque es una práctica habitual entre hombres y mujeres que, por talla, pueden calzar modelos del sexo opuesto, lo mejor es que no se haga porque puede dar lugar a lesiones.

Gama de la zapatilla

Esta clasificación va implícita en la cantidad de amortiguación, en la calidad de los materiales y en el precio final de la zapatilla. Las gamas principales en zapatillas para correr de entrenamiento son:

  • Tope de gama: La gama más cara y con mejores materiales dentro de una marca. Suelen ser zapatillas con mucha amortiguación, para corredores de peso alto.

  • Gama alta: Es una gama con calidad muy alta, pero con menor amortiguación que la anterior. Para corredores de peso medio-alto.

  • Gama media: Es la que reúne a las zapatillas de una calidad considerable y de amortiguación media. Suelen ser las que mejor relación calidad-precio tienen porque los materiales suelen ser también de alta calidad.

  • Gama baja: Es lo que se suele llamar también el primer precio. Dentro de esta gama hay verdaderos zapatillones como las Adidas Questar Boost, que no tienen nada que envidiar a algunas de una gama superior, pero hay otras que son lo que son y están muy bien para el corredor ocasional.

Uso de la zapatilla

Según cómo vayamos a utilizar una zapatilla, las clasificamos en:

  • Entrenamiento: Las zapatillas más comunes, la que nos imaginamos cuando pensamos en una zapatilla para correr. Es la típica que tiene bastante amortiguación, aunque ahora hay también muchos modelos minimalistas, zapatillas muy flexibles con poca o ninguna amortiguación, y que también sirven para entrenar. Las zapatillas de entrenamiento suelen tener una durabilidad media-alta y sirven para hacer bastantes kilómetros.

  • Competición: son las que a veces también llamamos voladoras. Pesan mucho menos que las de entrenamiento, ya que sirven para ir más ligero en carreras en las que queramos hacer marca personal. Son zapatillas con mucha respuesta en la pisada, es decir que tienen ese efecto catapulta que cuando pisas hace que te tire hacia adelante. Eso sí, para sacarle todo el partido a estos modelos, hay que ir a menos de 4:00-4:15/km.

  • Trail: las zapatillas para la montaña o para caminos y senderos son zapatillas mucho más toscas, con mayor protección para el trail running. Aquí la suela juega un papel muy importante, ya que el desgaste va a ser mucho mayor que por asfalto y césped.

  • Pista: en esta categoría incluimos las zapatillas de clavos, aunque haya zapatillas voladoras que se pueden utilizar igualmente en el tartán si no queremos cargar tanto los gemelos. Dentro de las zapatillas para pista hay una variedad muy amplia de zapatillas, dependiendo de la especialidad que se practique.

Tipo de pisada

En zapatillas voladoras, de trail y pista, este aspecto no es muy importante, pero para las de entrenamiento y mixtas, se suele hacer una categorización por tipo de pisada.

Hay que dejar claro que, mientras la pronación no sea excesiva, todos podemos calzar zapatillas neutras, ya que a lo mejor nuestra pronación no acaba provocando lesiones y no necesitamos corrección a la hora de correr. Si aparecen molestias, puede que entonces necesitemos unas zapatillas para corregir ligeramente esa pronación.

¿Y las de supinadores? También las clasificamos, pero ahora mismo ninguna de las marcas top tiene un modelo específico para supinadores (hay muy pocos), así que hay que utilizar las zapatillas para neutros.

Mira nuestro artículo para Mejorar la Pisada.

Peso del corredor y ritmo medio de entrenamiento o carrera

El peso del corredor que puede utilizar un modelo suele ir implícito en la gama de la zapatilla, pero no siempre es así. Una zapatilla concreta va ligada a un rango de pesos del corredor a un ritmo medio.

Aquí, a veces, hay que hacer encaje de bolillos para hacer la clasificación, ya que puede que un corredor ligero pueda utilizar un modelo a cualquier ritmo y, sin embargo, un corredor de peso medio la pueda utilizar siempre que vaya por encima de un ritmo. Esto pasa por la cantidad de amortiguación que tiene una zapatilla, que puede ser válido para un tipo de corredor, pero no para otro.

¿Significa esto que si en una zapatilla pone que es para corredores de hasta 75kg y yo peso 85kg, no es para mí? En absoluto. La puedes utilizar, pero seguramente habrá mejores zapatillas para ti.

Y lo dejamos aquí, porque se puede ser más meticuloso y entrar en clasificaciones más específicas, pero las categorías básicas ya se han dicho. Así que la próxima vez que estéis buscando una zapatilla para vosotros, tened esto en cuenta. Parece engorroso cuando empiezas, pero con un poco de práctica es sencillo.